La vida humana es un
proceso que inician un varón y una mujer, proceso psicofisiológico-social que desde la perspectiva
teológica tiene su plenitud en Dios.
No elegimos vivir, es una tarea antropológica y sociológica que nos impusieron los que nos engendraron. Tenemos, la responsabilidad de realizar este proceso. Teológicamente es una tarea que Dios nos impuso.
Despenalizar el aborto abre la posibilidad pero no obliga a hacerlo. La decisión depende de cada persona o cada pareja en su muy particular situación de vida y después de haber tomado en consideración toda la información pertinente.
ResponderEliminar